Friday, October 31, 2014

Subestimada

Subestimación


Este verbo refiere a estimar a alguien o algo por debajo de su valor. La subestimación, por lo tanto, puede relacionarse con la desestimación (desechar, denegar) y el menosprecio (el poco aprecio o la poca estimación). Cuando alguien subestima, considera que un ser vivo o un objeto tienen un valor inferior al que en realidad posee.



Y de nuevo escribía porque se sentía fatal. Se sentía olvidada de nuevo, pero por si misma y ese era el peor olvido que podía existir, se sentía sola y vacía y nadie llenaba el hoyo que se había formado en la boca de su estómago, sentía que era invisible de nuevo y en cierta forma le gustaba, quería alejarse de todo para dejar de ocasionar tanto daño.




Cuando era pequeña le temía a la oscuridad, recordaba pasar las noches con una lucecilla prendida para que la cuidara de los potenciales monstruos que existían en las penumbras de la noche, hoy en día le temía a la soledad, se temía a si misma y a lo que conllevaba eso y esta vez todas las luces se había apagado.



Tenía una linterna de mano que la ayudaba a luchar con sus problemas, su mejor amigo , pero la distancia entre su mano y la linterna era tan lejana que parecían kilómetros, kilómetros de fría y templado hielo que no se derretiría al parecer y eso la llenaba de dolor, el dolor que no encontrar un camino fuera de la oscuridad, el dolor de la soledad, el dolor de perder a lo que más se ama.



Hasta hace poco tenía otra pequeña vela en su mano izquierda, una vela que simbolizaba amor y a una persona especial, esta se fue consumiendo hasta que ella misma decidió apagarla.



Ahora no tenía nada más que sus ojos que permanecían cegados por las lúgubre oscuridad y sus manos vacías, débiles, pálidas, frías.



Y se sentía subestimada, subestimada por sus padres, porque ella misma sabía que era más que una triste mirada y una sonrisa rota, ella era sueños y metas, ella era sabiduría por descubrir ella era belleza desenfocada, ella podía ser todo y nada a la vez, y esta vez ella era subestimada de si misma.



Ya ella misma mataba todos los sueños que tenía en si, y unas palabras de sus padres la hacían romperse por dentro pero siempre aparentaba ser fuerte, era como una roca de algodón, las apariencias engañan amigo, esa chica que sonríe no es feliz, simplemente no lo es; y esa noche de octubre cuando todos estaban en paz ella escribía sus penurias, escribía que quería ser exitosa y en el fondo se lo creía y la subestimación era solo un empuje para lograr sus metas, para luchar contra las lágrimas, para superarse a si misma de nuevo.



Pero el no tener apoyo de nadie y darse cuenta de lo sola que estaba, el necesitar tan urgidamente  un fuerte abrazo, el necesitar un "creo en ti" la hacía sentir débil, ella quería verse al espejo y gritar un yo creo en ti en vez de un te odio, quería llorar de felicidad no de pena, quería ser feliz no una cobarde afligida, ella quería ser la luna no las estrellas.




Y poco a poco las palabras hirientes se alojaban en sus oídos y entraban en su cerebro repitiendo un no puedo, repitiéndole lo débil que las personas la lograban ver, repitiéndose que era solo una decepción y promesas no cumplidas.




y luego nada, no había nada luego, sólo confiar en si misma y su confianza pendía de un hilo, su seguridad era como un elefante en la cuerda floja apunto de caer, de romperse apunto de fallar, esa era ella.



Pero por primera vez quería ser más, quería ver esa mirada brillosa llena de orgullo dirigirse a ella, quería brillar, quería ser exitosa, quería ser única, quería valorarse, quería dejar de ser subestimada.




Y lo demostraría aunque tenga que morir lo poco que quedaba de la niña que algún día fue, se volvería maduro y sería diferente.




La niña no quería sufrir más así que decidió crecer pero se dio cuenta que nunca volvería a ser niña, y eso, eso la aterraba pero ya no había vuelta atrás

Monday, October 20, 2014

Decepción

Y ella no estaba bien, simplemente no lo estaba
Y a veces no esta bien eso, a veces no esta bien solo llorar, solo matarse por dentro.
A veces no esta bien decir no

Tengo miedo de acercarme a las personas porque ya no encajo entre ellas pero detesto estar sola porque se que mis demonios me persiguen, y por más que intento slair de la mierda peor me siento.

La decepción llenaba mis ojos de un liquido saldo que escurría por mis mejillas ya empapadas, estaba harta de pasar las noches en vela soñando con un Te odio saliendo de la boca de su mejor amigo, odiaba soñar con el aislamiento y palabras de veneno, odiaba el vacío de su corazón.

Ella se estaba empezando a odiar de nuevo, y esta vez no entendía nada.

Nunca se sintió importante, porque se odiaba, odiaba lo que veía y no encontraba una razón para que alguien se quedara con ella sin embargo aun así lo hacían y era eso lo que la mantenía viva, en estos momentos cuando las personas que amaba se habían ido su vida pendía de un fino hilo de algodón que se rompería con su peso en cualquier momento.

No entendía que había hecho mal, sólo sabía que así había sido, ella siempre la cagaba en todo, y se aislaba a nadie le gusta eso de una maldita persona, y no quería dar lastima pero era que dependía de los demás para ser feliz y sin nadie la felicidad no existía, y esta era su patética vida, vivir para los demás,

Sólo quería a su mejor amigo de vuelta, quería compartir risas, quería ser aceptada de nuevo pero eso era imposible, así que mientra la música sonaba alto en los odios y taladraba su cerebro ella sacaba de su estomago la cena, el almuerzo todo los pasos hacia la salida los había retrocedido, mientras ella lloraba en las noches pasaba filos por sus piernas para así ahogar el dolor, y mientras nadie la oía lloraba con el dolor que sentía en estos momentos, mientras sus dedos tecleaban desesperados sus ideas y el teclado quedaba mojado a su paso. Quería morir como nunca lo había hecho.

Sólo necesitaba un maldito abrazo, pero nadie estaba dispuesto a estar ahí, ella había arruinado una mistad de años, ella había arruinado una vida, ella había arruinado todo como siempre.

Entonces solo quedaba escuchar Bring me the Horizon mientras la sangre salía por sus piernas, y los gritos ahogados quemaban su garganta, sólo quería sentir el infierno que la rodeaba, quería castigarse a sí misma por el dolor que provoca en otros,

Ella era una maldita, y es cuando pensaba en los insultos de los demás y siempre se decía que más que eso ahora se daba cuenta que si lo es, es todo esos insultos, es todo eso. Ella es pura mierda.

Y no entendía que había hecho mal, pero este error le costaría morir de nuevo para que una ella nueva viva, una más fría, más alejada.

Era tiempo de cambiar de nuevo, estaba caminando como una sonámbula pro la vida cegada pro su mundo imaginario de fantasías para ser feliz cuando de verdad estaba destinada a ser solo patética y desgraciada. Se odiaba y se golpeaba todas las noches para desahogar el odio.

Necesitaba a alguien que la despertara que le diera una razón para volver a empezar, que la reparaa de nuevo, pero no había nadie porque ella misma había alejado a todos.

Sólo lo necesitaba a él pero el de seguro la odiaba, y su novio pues él siempre estaría allí ¿Es egoísta querer más?
Quería a alguien que la entendiera de verdad
Quería dejar de sentirse así
Quería disfrutar de su vida
Pero su vida no valía la pena
Su mejor amigo la dejo
Su mejor amiga la cambio
Sus compañeros la olvidaron
Y así como ellos ella hizo consigo misma, se olvido, se odio, se empezó a asesinar poco a poco.

Estaba sangrando sus decepciones, estaba plasmado su decepción hacia ella misma en un papel, todo su odio salía hacia ella misma frente al espejo, y trataba a los demás como ella pensaba correcto. Quería alejar a lo que quería para no lastimarlos mas. Ellos no tenían porque soportarla, ellos no se merecían eso.

y cuando las lagrimas empapaban su teclado y sus ojos no diferenciaban las letras se dio por vencida, ya nada valía la pena, no valía escribir lo que sentía cuando nadie lo entendía ni lo leía, no valía llorar cuando nadie sentía su dolor, no valía cantar sus penas cuando su garganta se cerraba, no valía vivir cuando no eres feliz.

No valía nada sin ellos, y eso la asustaba
El final estaba cerca, y eso la asustaba.

Bienvenida sea la muerte, la fría amiga húmeda que esperaba, aquella que nunca te deja sola.

Estoy cansada de dar pena