Una debilidad
Sólo una debilidad puede destruir a una persona cuando de maldad se trata. Sólo una debilidad puede ser el fin de alguien.
Ella estaba cansa de ser considerada débil en tantos sentidos, era débil y ella lo sabía, pero desconocía la manera de volverse fuerte. Era débil espiritual, mental y físicamente.
Y ahí estaba ella aguantando las lágrimas de nuevo, tragando el dolor que comenzaba a sentir, la culpa, la pena, el odio. Tragando todos sus sentimientos para al menos fingir estar "bien"
¿De verdad algún día todo esto acabaría? o ¿sólo se estaba ilusionando con el futuro que desearía un día de verdad tener?
Ella estaba tan rota que veía casi imposible volver a componerse
Resumiendo el día de hoy la única palabra que se le ocurría era simple, una sola palabra de seis letras. Mierda
Primero había despertado condenadamente temprano luego de haber llorado en la noche para poder alcanzar de a lejos el sueño, había llorado pro el dolor que sentía afligir su pecho y romper un poco más su corazón, había despertado temprano para ir a la condenada cita con el nutricionista la cual no podía ser pospuesta un día más, su temor había llegado y aquí estaba sentada en las fría sillas de espera de una fría clínica en su fría vida. Muy frío, ¿No?. Esto de una vez hace a una persona irritable perder los estribos, vale ella se encontraba irritada, ahora también agreguemos que el día anterior había tenido un maldito ataque de hipo durante doce horas seguidas y para colocarle una hermosa cereza al pastel había amanecido ronca y con un tremendo dolor de cabeza. Claramente esto le gusta a cualquier persona contando que eran las seis de la mañana y le dolían hasta los huesos, era el mejor día de su vida, claro está.
La cita con el nutricionista había sido monótona como lo es la primera cita con cada médico que la ha visto desde que se descubrió su enfermedad. Bulimia principalmente, luego se junto con la anorexia nerviosa y esto desarrollo un fantástico caso de hipoglucemia inducida por la falta de azúcares en su cuerpo ademas de unas perfectas convulsiones las cuales estaban azotando su cuerpo últimamente.
Le dieron un estricto régimen alimenticio el cual sabía que debía cumplir y realmente se esforzaría en ello, realmente lo estaba intento, pero claro está nadie se daba cuento y no hacía nada más que exigir más y más. El doctor resumió su estado en una palabra: Débil. Estaba cinco kilos por debajo de su peso mínimo, sus músculos estaban atrofiados, el hipo se debía por la inducción del vomito, yada yada yada, nada que ella no supiera ya.
Luego de eso pudo descansar unos pocos segundos antes de volver a el martirio que la gente llamaba "Vida cotidiana". Había descanso unas pocas horas y su sueño no había sido el más tranquilo de todos, no esperaba tampoco dormir del todo bien, últimamente no esperaba nada.. o tal vez esperaba todo, realmente ya no lo sabía
Vale, la historia. <Concéntrate María>
Bien, últimamente había visto a una especie de psíquica o bruja blanca o lo que sea a lo que se dedique la señora que estaba por así decirlo "sanando su alma y espíritu". Era una mujer de una edad muy avanzada que estaba autorizada por la iglesia católica - de la cual ella era una creyente firme- para practicar este tipo de "rituales". Contaba de una vela, una vela en la cual se veían tus problemas y tus dones. Ella tenía como era de esperarse más problemas, nada nuevo.
"Ella no tiene amigas"-. Había dicho la señora, nada que ella no supiese
"Ella no duerme bien"-. Claro está
"Ella esta desesperada y quiere salir corriendo"-. Wow,¿Que medio mundo no lo sabía ya ?
"Ella esta molesta con todos, pero sobre todo consigo misma"-. Un aplauso señores
Ella soy yo, por si no lo sabían.
Pero había algo que si no me esperaba era una frase que fue algo.. llamativa a mi mente.
"Ella esta rodeada de envidia"
Oh vamos ¿Envidia?
¿Quién envidia algo tan roto y poco brillante como ella?
Y ahí estaba de nuevo esa palabra: Débil. Ella era débil de espíritu.
No era de esperar que fuese débil de mente también su psiquiatra varias veces lo había dicho y ella fervientemente lo creía.
Pero aquí vamos con la gota que reboso el vaso.
Todo el día fue un vaivén en el carro íbamos de un lugar a otro haciendo mandados y ella estaba tan malditamente cansa que no quería absolutamente entablar una conversación con nadie.
Estaba abrumada y perdida, y se sentía mas sola que nunca.
entonces cuando llego a casa tuvo ese pequeño momento de felicidad del día, esos que la hacen pensar que su vida no es tan mierda. Y luego Poof por arte de magia la alegría se esfuma y ella de nuevo se pregunta por qué siempre dura tan poco y no es para siempre.
¿Por qué no puede congelar ese momento y vivirlo cada vez que se sienta triste y perdida como lo hacía ahora?
Ella estaba irritada como antes había dicho, así que tomó uno de sus calmantes usuales, una taza de té caliente la cual termino derramada en el piso debido a su torpeza. Y allí el odio hacia ella misma explotó. ¿Por qué mierda era tan torpe? ¿Por qué era tan tímida? ¡¿Por qué era tan débil?!
Millones de por qué's que acaban con una lagrima en su barbilla y un granito más de odio.
Y luego estaba esas mujeres que se supone ella ama, no malentiendan las ama, sólo estaba enojada con todo y con todos. En fin, estaba orando por su salud y llega el momento de ella hablar.
Este momento, este incómodo momento.
Nadie entendía que ella se sentía mucho más cómoda con las palabras escritas que habladas, escribiendo podía hacer rimas y una hermosa poesía, podría decir cosas inteligentes y hasta mostrarse divertida e interesante, podía hasta ser coqueta y dar consejos. Pero al momento de hablar sentía que la lengua se le enredaba y la garganta se le apretaba.
Todo esto nadie lo entendía en la habitación, absolutamente nadie.
Porque no había que sentir pena al hablar con Dios, él era un ente bondadoso y caritativo que escuchaba todas las plegarias de sus creyentes y esas cosas, pero ella tenía pena de que su voz temblara y sólo no pudo decir nada. Trato de explicar que prefería orar mentalmente y ¿saben como lo tomaron ellas?
Oh si, debilidad espiritual. Se supone que estaba iba a ser la última sesión de oración y pues ahora habrán mas porque según el problema es mas grande de lo que esperaban que tenia muchos espíritus adentro y que no tenia fe ni crea en el poder de dios.
Solo porque no dijo unas malditas palabras en voz alta.
Vale aclaremos algo, ella no era la mujer mas devota de todo el planeta, no se creía una santa mucho menos, pero creía fervientemente en dios, en la virgen y en los ángeles, crea que sus pecados algún día serían limpiados si se lo ganaba con sus obras, y creía en el cielo, pero había algo con el inverno que no bastaba para entrarle en la cabeza.
Veía el cielo como algo inalcanzable algo que no estaba predestinado a ella por una simple razón, ella era cruel, era mala, el el problema de todo, y simplemente era mierda, punto, solo mierda y ya. Ahora el infierno, si bien no creía en el ser rojo con el tenedor gigante si creía en algo, algo frió y tenebroso, ah es donde iría, porque era frió como ella, y estaba roto, como ella. Ella merecía eso.
Y luego estaba qui su madre dándole un sermón de espiritualidad, que el vacío que sentía venia del alma y que ella necesitaba reconciliarse con dios, que sus demonios eran fuertes pero ella era mas.
Y ella se preguntaba si algún día entenderían de verdad.
Creía en Dios, confiaba en el, pero ese no era el problema, no creía que el no ir a misa todos los domingos la hayan traído a esto. Esta abrumada pero sabia con claridad que el demonio que la perseguía era ella misma, no el maligno que quería apoderarse de su lama para que ella no cumpliese su misión en este mundo.
Ella sabia que ella misma era su problema y que solo habían dos formas de salir con esto, matando a esta nueva ella que había crecido de su odio, o matando a todas las ellas dándole fin a todo dolor y a su futuro, lastimosamente casi siempre escogía la segunda opción.
Era difícil lidiar con esta nueva ella, era intolerante, irritable, odiosa, complicada, sentimental, y sobre todo, era débil.
Y estaba casada de ir a tantos médicos y ver que todos estaba preocupados por su culpa, porque sabía que era su culpa el malestar de todos en su casa. Sabía que por ella se encontraban así, con esas miradas perdidas y repitiéndole cada segundo lo mucho que la querían sólo para que ella no cometiese una estupidez y acabara con su vida en cualquier momento.
Estaba abrumada, y solo quería tiempo para pensar en el rumbo que iban las cosas, todo iba demasiado rápido y ella solo podía llorar y sentir dolor.
Primero la hipoglucemia.
La convulsión.
El psiquiatra y la alta dosis de medicamentos.
La dieta.
La debilidad espiritual y los malditos rituales que debía seguir.
Y la puta taza de te derramada en el piso de la sala, producto de su torpeza.
Estaba asustada de como iban las cosas y cada día estaba mas cansada, necesitaba vacaciones, unas vacaciones especiales en donde pudiese descansar de sí misma.
Sólo necesitaba salir de su casa y caminar sola, necesita ver a su mejor amigo, necesitaba correr por las calles sin rumbo alguno, necesitaba perderse en un lugar que no fuese sólo su mente.
Pero creo que lo que más deseaba era ver a su mejor amigo, necesita un abrazo y u todo estará bien, necesitaba que se burlasen de las personas que veían pasar por la calle, necesitaba que le dijese que se irían juntos al infierno, necesitaba de sus brazos a su al redor y su sostén para no caer.
Ella no quería caer más, estaba harta de caer.
Estaba harta de todo.
Necesitaba caminar hasta agotarse y reírse hasta que le doliese el estomago.
Necesitaba llorar con una película y no por el dolor que sentía y el odio que se tenia.
Pero tenia todo esto prohibido desde hace dos semanas, tenia prohibido salir por mucho tiempo sola, no podía ver a nadie, no podía ver películas sentimentales.
Depresión habían dicho los papeles que tenían su historial médico, y ella sabía que era cierto
Pero la pregunta era ¿Lidiarían con su depresión manteniéndola encerrada en su casa?
La estaba alejando de las personas que por momentos la hacían feliz y como siempre, nadie absolutamente nadie se daba cuenta.
No se daban cuenta que esto podía más que ella.
No se daban cuenta que ella era el problema
No se daban cuenta que lloraba por las noches
No se daban cuenta que estaba vacía
Y a veces, ni yo me daba cuenta que ella y yo compartimos el mismo cuerpo
Nadie se da cuenta de mí, nadie se da cuenta de lo realmente mal que van las coas porque este es el punto en donde piensas que todo iría bien y que lograrás superar tus problemas, pero te das de llano que tal vez esto puede más que tú. Y luego también estaba el sentimiento de egoísmo y odio hacía sí misma por culparlos a ellos a sus familiares cuando sabia que la responsable de toda mierda era ella, porque ella era mierda pura y siempre lo seria saliese de esto o no, y este día lo veía lejano.
Hoy no sé si pueda salir de esto
No comments:
Post a Comment