Y es así como me sentía, todo lo que pensé que era no fue así, y lo que pensé que nunca me convertiría acabo siendo la realidad. La chica valiente se transformo en la miedosa, y la feliz en la adolescente encerrada en su habitación escuchando bandas tristes. Entonces ¿Quién era ella, quién soy? .. ¿Quién seré?
Porque es cierto que tal vez hoy sea alguien, pero en unos meses una nueva yo estará escribiendo con otras palabras, porque nunca somos los mismos por siempre, y nunca volveremos a ser lo que alguna vez fuimos, pero siempre hay que saber lo que pasamos, porque esas son nuestras historias del pasado, y el no conocer tu pasado histórico te hace ignorante ante las lecciones del futuro, es como andar en un camino oscuro, sin saber por donde ir, sin saber si es seguro.
Y tal vez hoy sea alguien, y mañana otra, pero ambas somos una de una forma extraña, somos un balance perfecto de subidas y bajadas.
Entonces ¿Quién soy hoy?
Con esa pregunta me levantaba cada día, cada mañana. Era como interpretar una obra de teatro rotando los personajes a como venía conveniente. Hoy seré la linda, la atrevida, la odiosa, la insegura. Tantas personalidades en una sola chica, sin saber que todas ellas me hacían una sola. Y hoy cuando veo quien soy con más claridad, como al fin ver el camino después de una neblina infernal, hoy se quien soy, pero tal vez mañana otra vez se vea borroso y la lucidez se pierda para siempre. Pero hoy se quien soy, y descubriendo más cosas de mí me conozco más, las cosas que pensé que era nunca fui en realidad y las que soy eran inimaginables hace meses atrás.
Tal vez no sea lo que pensé sería cuando era niña, ni seré lo que hoy pienso ser de adulta, pero las dudas la dejaré de lado hoy.
Una chica insegura vomita en el inodoro porque se siente fea, ¿pero es ese el verdadero problema? siempre me he hecho esa pregunta una y otra vez, ¿Cuál es mi verdadero problema? mi inseguridad, la forma en la que me importan los comentarios de los demás, lo pequeña que me siento al lado de todos, ¿Qué esta mal conmigo y cómo carajos lo puedo arreglar de una vez? Estoy harta, harta de ver cada comida salir de mi estómago por mi boca, harta de ver esa mirada de mis amigos al decirles que lo he vuelto a hacer, alta de no sentirme suficiente.
Pero sobre todo y más, estoy harta de amar hacer lo que hago.
Es una maldita dependencia que me ha cambiado la existencia, para mal. No hay forma que logré salir de esto sola, al menos sé que no estoy sola o estuviese perdida. Pero hay un pensamiento rondando en mi cabeza desde que empecé mis días sin vomitar. ¿Qué si engorde de nuevo? ¿Qué si empiezo a verme tan mal de nuevo? No quiero, no quiero pensar así. He llegado muy lejos para pensar así, y no lo haré, no lo haré de nuevo.
Pero es tan malditamente difícil, no contar los minutos para la próxima comida, no contar los segundos para que llegue el momento de sacarla de mis intestinos, no estar constantemente observando la balanza de peso, contando los gramos, los kilos. Es enfermo, es abrumador, y soy dependiente de ello
Y luego están ellos dos. Tan iguales pero tan distintos, ambos rodeados de la misma oscuridad pero con personalidades tan distintas.
Uno es alguien en quien confiar, al que cualquiera contaría sus problemas, tan relajado en el estudio que no le importan sus calificaciones mientras no repita el año, tan comprensivo y estricto al mismo tiempo, con tanta mierda en su vida y capaz de regalar sus segundos felices con tal de verme sonreír de nuevo. Indispensable, Fiel. Con esa pasión dentro de él con ganas de ser descubierta, con una llama debajo de las capas de depresión, con vida antes de la muerte, con fuerza lograda por la debilidad. Pero tan perdido al mismo tiempo, tan jodido en la vida que no sabe como encontrar su camino y aun así es capaz de hacerme ver el mío. Que con un abrazo puede alegrar mis días, cómplice en mis miradas, capaz de hacerme bien o hacerme mal en cualquier momento.
El otro, es alguien que no llama la atención en la calle, que prefiere pasar las tardes encerrado en su casa, algo normal en cualquiera últimamente, o es algo que ya considero normal aunque no sea un comportamiento frecuentado por otros, alguien que se sume en sus pensamientos días y noches enteros, que necesita ser salvado y aun así puede salvarme al mismo tiempo, alguien como la lluvia capaz de deprimirte y alegrarte en segundos, puede ayudarte o hundirte desde el punto que lo veas, aquel que esconde tantos sentimientos en una capa de cinismo de mierda, que me ha enseñado a no ser débil, que ser siempre bueno con los demás se te paga de mierda, pero aun así no me ha hecho perder mi dulzura, aquel con el que he compartido mas momentos que con cualquier otra persona, capaz de creer que será abandonado en cualquier momento y aun así seguir conmigo, sin saber que siempre será mi primera opción para todo, como mi alma gemela tan parecido pero tan distintos, indispensables el uno del otro, con miedo de arruinarlo, y aun así incapaz de alejarme de él aun sabiendo que puedo hacerle daño en cualquier momento.. o viceversa.
Y todo se ha vuelto nublado de nuevo, como hace un año atrás, cuando la chica que solía ser murió por primera vez, y continuo muriendo una y otra vez, hasta desaparecer, y no volver
Todo me parece confuso, y me siento mas perdida que nunca, y cada vez que dicen que la tormenta no dura para siempre quiero gritar y patalear. ¿Cuando acabará esta mierda?
Quiero dejarlo todo, y a la vez no. Me siento como una canción vacía, sin significado ni ritmo, una balada que no rima que deja un pesimismo y lastima por cada nota que suena, un álbum sin éxito de una banda desconocida, cuyos integrantes se separarían luego de unos meses después de la miseria y desastre en algo que pensaban ser buenos pero resulto que no, ¿dónde estarían ahora? a nadie le interesa, soy un piano de cola desafinada, sin teclas negras, inútil y atrofiado.
Y vuelven los días de mierdas, donde vomitar es mi única salida, donde los cortes quieren hacerse presentes y la ansiedad vuelve a mi, y aunque parezca bien estoy cansada, cansada de vivir, y preguntarme ¿Quién seré hoy?. Cansada de la mierda que me rodea y rodea los demás.
Y son esos minutos felices al día junto a ellos que no han hecho que coloque fin a mi mierda de una vez, se que no estaría bien pero la idea es tan tentadora que no hallo cómo alejarla de mi cabeza, si ha estado ahí siempre no se como apaciguarla de nuevo, no hay forma no hay solución, he perdido el control, de nuevo he perdido el balance y ya no sé que esta bien y que esta mal.
Siento que odio a todos, y me esfuerzo por no odiarlos a ellos, porque son lo que me mantienen aquí, y no arruinare mi luz, no a ellos, no alejare a lo que me ha salvado tantas veces.
Y me siento mierda, por odiarlos a todos, a aquellos que me han brindado un hombro en el que llorar, un abrazo, una mano y yo los odio, o los aborrezco, o los critico internamente, proyectando mis errores en los suyos, haciéndome odiarlos como me odio a mi misma.
Y me odio, me odio por vomitar y no comer, me odio por ser egoísta y no dejar que los demás se alejen de mí por mi dependencia a ellos, me odio por criticar a quienes amo, me odio por causarle problemas a mi madre. Me odio por no ser suficiente
Recuerdo cuando todo empezó buscando la perfección que una madre quiere en su hija, y ahora ha acabado buscando la perfección que yo quiero lograr con todos, ser perfecta a los ojos de todos, y es imposible.
Es malditamente imposible, y ya no encuentro como deshacer esa idea de mi cabeza, deprimiéndome todas las noches, motivo de mis pesadillas diarias, de mi insomnio de mis plegarias.
Quiero morir y llevarme los pesares de los que amo conmigo, así serviría para algo, pero no puedo irme.
No tengo el derecho de desaparecer
No se me ha concebido ese honor
Y eso me causa una desesperación inimaginable, invisible a los ojos de los demás.
Ella ha perdido el control de nuevo, y nunca podrá retomarlo sola, y está sola. Sola siempre, sola nunca. Sola en su mente y sola en su alma.
El amor me calienta el corazón, pero no apacigua los demonios que siento al estar sola, no quiero depender de nadie, y dependo de todos, lo que nunca quise ser lo soy.
Y acabe convirtiéndome en una maníaca, que vive a costas de los demás, que necesita del cariño de otro ser humano.
Amo a esos dos chicos con mi vida, pero se que ninguno puede salvarme.
Yo misma he matado a la única capaz de regresarme a la normalidad, y he perdido el camino. Perdí mi historia, mi pasaje, mi bus.
Perdí todo
Y gane nada
Y todo se ha vuelto nublado de nuevo, como hace un año atrás, cuando la chica que solía ser murió por primera vez, y continuo muriendo una y otra vez, hasta desaparecer, y no volver
Todo me parece confuso, y me siento mas perdida que nunca, y cada vez que dicen que la tormenta no dura para siempre quiero gritar y patalear. ¿Cuando acabará esta mierda?
Quiero dejarlo todo, y a la vez no. Me siento como una canción vacía, sin significado ni ritmo, una balada que no rima que deja un pesimismo y lastima por cada nota que suena, un álbum sin éxito de una banda desconocida, cuyos integrantes se separarían luego de unos meses después de la miseria y desastre en algo que pensaban ser buenos pero resulto que no, ¿dónde estarían ahora? a nadie le interesa, soy un piano de cola desafinada, sin teclas negras, inútil y atrofiado.
Y vuelven los días de mierdas, donde vomitar es mi única salida, donde los cortes quieren hacerse presentes y la ansiedad vuelve a mi, y aunque parezca bien estoy cansada, cansada de vivir, y preguntarme ¿Quién seré hoy?. Cansada de la mierda que me rodea y rodea los demás.
Y son esos minutos felices al día junto a ellos que no han hecho que coloque fin a mi mierda de una vez, se que no estaría bien pero la idea es tan tentadora que no hallo cómo alejarla de mi cabeza, si ha estado ahí siempre no se como apaciguarla de nuevo, no hay forma no hay solución, he perdido el control, de nuevo he perdido el balance y ya no sé que esta bien y que esta mal.
Siento que odio a todos, y me esfuerzo por no odiarlos a ellos, porque son lo que me mantienen aquí, y no arruinare mi luz, no a ellos, no alejare a lo que me ha salvado tantas veces.
Y me siento mierda, por odiarlos a todos, a aquellos que me han brindado un hombro en el que llorar, un abrazo, una mano y yo los odio, o los aborrezco, o los critico internamente, proyectando mis errores en los suyos, haciéndome odiarlos como me odio a mi misma.
Y me odio, me odio por vomitar y no comer, me odio por ser egoísta y no dejar que los demás se alejen de mí por mi dependencia a ellos, me odio por criticar a quienes amo, me odio por causarle problemas a mi madre. Me odio por no ser suficiente
Recuerdo cuando todo empezó buscando la perfección que una madre quiere en su hija, y ahora ha acabado buscando la perfección que yo quiero lograr con todos, ser perfecta a los ojos de todos, y es imposible.
Es malditamente imposible, y ya no encuentro como deshacer esa idea de mi cabeza, deprimiéndome todas las noches, motivo de mis pesadillas diarias, de mi insomnio de mis plegarias.
Quiero morir y llevarme los pesares de los que amo conmigo, así serviría para algo, pero no puedo irme.
No tengo el derecho de desaparecer
No se me ha concebido ese honor
Y eso me causa una desesperación inimaginable, invisible a los ojos de los demás.
Ella ha perdido el control de nuevo, y nunca podrá retomarlo sola, y está sola. Sola siempre, sola nunca. Sola en su mente y sola en su alma.
El amor me calienta el corazón, pero no apacigua los demonios que siento al estar sola, no quiero depender de nadie, y dependo de todos, lo que nunca quise ser lo soy.
Y acabe convirtiéndome en una maníaca, que vive a costas de los demás, que necesita del cariño de otro ser humano.
Amo a esos dos chicos con mi vida, pero se que ninguno puede salvarme.
Yo misma he matado a la única capaz de regresarme a la normalidad, y he perdido el camino. Perdí mi historia, mi pasaje, mi bus.
Perdí todo
Y gane nada
¿Quien es la chica que se ve los huesos en el espejo?
Yo no la conozco, no más
Yo no la conozco, no más
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